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Los investigadores todavía
no han encontrado una forma infalible de evitar
los indelicados efectos secundarios de las alubias
aunque han descubierto otra razón por
la que deberíamos consumir más
esta legumbre. Además de su alto contenido
en fibra y proteínas, los nuevos estudios
establecen que las alubias, sobre todo las negras,
constituyen una olvidada fuente rica en antioxidantes,
con unos beneficios para la salud similares
a los de algunas frutas, como las uvas, las
manzanas y los arándanos.
Este estudio, el primero que, en opinión
de los investigadores, relaciona el color de
la alubia con la actividad antioxidante, aparecerá
en el número del 31 de diciembre de Journal
of Agricultural and Food Chemistry, revista
sometida al control de un comité de expertos,
publicada por la Sociedad Americana de Química,
la entidad científica más importante
del mundo.
Los investigadores sometieron a pruebas de laboratorio
la actividad antioxidante de los flavonoides,
colorantes naturales, hallados en la piel de
doce variedades de alubias secas. Los antioxidantes
destruyen los radicales libres, compuestos químicos
sumamente activos cuyo exceso se ha relacionado
con las enfermedades cardíacas, el cáncer
y el envejecimiento.
La alubia negra resultó tener la mayor
actividad antioxidante por gramo que otras variedades
de alubia, seguida de las variedades roja, rosada,
amarilla y blanca, por ese orden. Según
manifiesta el doctor Clifford W. Beninger, principal
investigador y profesor asociado de la Universidad
de Guelph en Ontario, Canadá, en general,
las semillas con tegumentos de color oscuro
se relacionaron con mayores niveles de flavonoides,
por tanto, con una mayor actividad antioxidante.
"Las alubias negras están cargadas
de compuestos antioxidantes. Hasta ahora no
sabíamos que fueran tan potentes",
declara Beninger, ex investigador de la Unidad
de Investigación de la Remolacha Azucarera
y las Alubias, del Departamento de Agricultura
de Estados Unidos (USDA), situada en la Universidad
Estatal de Michigan en East Lansing, donde trabajó
en el proyecto bajo la dirección del
doctor George L. Hosfield, genetista retirado
hace poco del USDA y coautor del trabajo.
Este estudio descubrió que un compuesto
en particular, la antocianina, es el antioxidante
más activo de las alubias. Basándose
en un estudio publicado con anterioridad sobre
el contenido de antocianina de las alubias negras,
Beninger descubrió que los niveles de
este compuesto por cada ración de 100
gramos contenía casi diez veces más
antioxidantes que una ración equivalente
de naranjas, y similar a la cantidad hallada
en una ración equivalente de uvas, manzanas
y arándanos.
Beninger admite que parte de los saludables
antioxidantes de las alubias se pierden en el
agua durante la cocción, pero dice que
pese a ello, sus niveles siguen siendo altos.
Añade que en el citado estudio se han
utilizado alubias secas, aunque las congeladas
o las de lata pueden tener una actividad antioxidante
parecida.
Beninger aclara que deben realizarse aún
pruebas en humanos para confirmar el efecto
de los antioxidantes de las alubias en la salud,
entretanto, nadie sabe qué cantidades
de esta legumbre deben consumirse para obtener
los máximos beneficios. Sin embargo,
las conclusiones permiten incluir los antioxidantes
en una lista creciente de compuestos saludables
encontrados en esta popular legumbre, también
rica en proteínas, hidratos de carbono,
folato, calcio y fibra. Los investigadores esperan
utilizar la información extraída
de este estudio para ayudar a desarrollar nuevas
variedades de alubias con un mayor poder de
prevención de enfermedades.
Los estadounidenses consumen aproximadamente
unos cuatro kilos de alubias por persona al
año; las variedades más populares
son la pinto y la arrocina. La alubia roja goza
también de gran popularidad, sobre todo
en los meses más fríos, pues es
el ingrediente principal del chile. Aunque en
Estados Unidos no goza de la misma preferencia,
la alubia negra es uno de los principales ingredientes
de muchos platos de la cocina internacional.
Este estudio contó con la financiación
del USDA y de la Comisión para la Alubia
de Michigan.
Comunicado
de prensa de la Sociedad Americana de Química
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