Que
tu alimento sea tu medicina y tu medicina
sea tu alimento
Hipócrates
Texto
reproducido con permiso de USADPLC
Desde
una perspectiva nutricional, comer legumbres
tiene sentido.
Las legumbres como las lentejas, los guisantes
partidos, los garbanzos y las alubias son
ricas en folatos y fibras dietéticas
y constituyen una buena fuente de proteínas.
Acompañadas de cereales como maíz,
arroz, trigo, cebada o avena, la proteína
de las legumbres contribuye a al crecimiento
normal , el desarrollo y la reconstitución
del cuerpo.
Las legumbres contienen muchos nutrientes
beneficiosos que ayudan a reducir el riesgo
de enfermedades graves como las enfermedades
cardiovasculares, las apoplejías, el
cáncer de colón o rectal, y
en embarazos afectados de espina bífida
y anencefalia. Las legumbres también
pueden aumentar su calidad de vida, ayudando
a prevenir hemorroides y diverticulitis. El
diabético podría mejorar comiendo
legumbres con regularidad. El control del
azúcar en sangre, un factor crítico
para los diabéticos, puede mejorarse
consumiendo la fibra dietética de las
legumbres.
Las lentejas, los guisantes partidos y los
garbanzos son una buena fuente de minerales
como hierro, magnesio y zinc. La deficiencia
de hierro provoca anemia, mientras que el
zinc es uno de los numerosos nutrientes necesarios
para defenderse de las infecciones. Un consumo
excesivo de cereales y granos refinados, acompañado
de una ingesta insuficiente de fruta fresca,
verdura, frutos secos y semillas conduce a
una dieta pobre en magnesio. Los científicos
creen que este tipo de dieta podría
provocar la subida de la presión sanguínea.
La presencia de productos fitoquímicos
en las legumbres es otra de las razones por
las cuales deberíamos consumirlas con
regularidad. Las plantas utilizan estos productos
fitoquímicos para protegerse de los
insectos, las enfermedades, la sequía
y la radiación. El cuerpo los utiliza
para defenderse de las enfermedades. Las lentejas,
por ejemplo, tienen un alto contenido en tanino,
un producto fitoquímico que previene
el desarrollo del cáncer. Por este
motivo, constituyen un buen complemento de
cualquier dieta.
Las legumbres poseen muy bajos niveles de
grasa y, como otras plantas, no tienen colesterol.
La conclusión de cientos de estudios
es que deberíamos consumir una variedad
de alimentos de procedencia vegetal.
Sin lugar a dudas, elegir las legumbres como
parte de la dieta constituye una decisión
inteligente para gozar de buena salud.